viernes, 11 de agosto de 2017

Respeto al ser humano: No a la eutanasia de enfermos mentales crónicos

El respeto al ser humano  debe ser incuestionable. Hay profesionales de la medicina, organizaciones proeutanasia y órdenes religiosas católicas partidarias de aplicar la eutanasia a enfermos mentales crónicos

Escribíamos hiperbólicamente  y con cierta ironía en el anterior post  la situación hacia la que nos dirigimos si no somos capaces de introducir el necesario respeto por el ser humano. El utilitarismo materialista se va imponiendo progresivamente ante la pérdida de los valores éticos tradicionales, valores que necesariamente hay que actualizar a requerimiento  de los avances científicos y socioculturales. Sin embargo, esta crisis no termina de encontrar un compromiso ético universal, un imperativo categórico, sobre  la bondad o maldad de determinadas acciones, dando lugar a actuaciones  que comprometen  la dignidad de la persona, que transgreden los derechos humanos y sobre las que ejercen una gran influencia el concepto economicista coste/beneficio.

Esta crisis de valores afecta a todos, incluyendo a algunas organizaciones religiosas como los Hermanos de la Caridad de Bélgica a los que el Papa Francisco les ha conminado a que abandonen su actual posición a favor de la eutanasia a enfermos mentales crónicos. Se les da de plazo hasta finales de agosto para que, tanto la directiva de los Hermanos de la Caridad, como los hermanos encargados de los 22 centros que regentan, acaten la Doctrina de la Iglesia Católica respecto a la eutanasia. De no hacerlo, los centros dejarán de pertenece a la Iglesia Católica, igual que la orden religiosa y su miembros serían excomulgados.
La orden parte de las Congregaciones  para la Doctrina de la Fe y para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

viernes, 4 de agosto de 2017

Aborto, control poblacional y cambio climático: Temas controvertidos y de actualidad en el ámbito de la bioética

La Iglesia Católica está experimentando un cambio radical en los cimientos tradicionales de la teología moral y, por ende,  en  la fe y en la bioética

 La estrategia mundial puesta en marcha para el control poblacional desarrollada por la ONU y aceptada por la inmensa mayoría de los países occidentales ha penetrado en la Iglesia. Así lo confirman, no solo  los cambios producidos en los miembros de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia para la Vida, sino igualmente las iniciativas congresuales y formativas puestas en marcha.

En un anterior post abordé la necesidad que tiene la Iglesia Católica de actualizar sus valores éticos relacionados con la vida contemplando los avances científicos, tanto de las ciencias biológicas, como de la ciencias sociales,  aunque respetando siempre las enseñanzas perennes del evangelio. Aunque sigo manteniendo la misma postura, debo reconocer que me embarga un cierto temor sobre el recorrido estratégico que se está construyendo, su  oscurantismo y ambigüedad y sin un horizonte claro hacia el que mirar con esperanza cristiana. 

Recomiendo la lectura de mi anterior  post sobre el aborto y los cambios producidos en la Pontificia Academia para la Vida. En este post  me interrogo acerca del alcance, de las pretensiones  del Vaticano con el congreso que organiza la Pontificia Academia de las Ciencias con el sugerente título de “La salud de las personas, salud del planeta y nuestra responsabilidad: cambio climático, Aire y salud” y que se realizará durante los días 2 al 4 de noviembre en Roma.

Respeto al ser humano: No a la eutanasia de enfermos mentales crónicos

El respeto al ser humano  debe ser incuestionable. Hay profesionales de la medicina, organizaciones proeutanasia y órdenes religiosas catól...